martes, mayo 18, 2010

¿Son Brujas las Mujeres?

La palabra Bruja (Bag) proviene de la palabra egipcia Heq que significa soberana matriarcal que conoce las palabras mágicas de poder.
Según Gyn-Ecology, un libro de Mary Dali, la palabra Bruja es la habilidad de la mujer para describir la ciencia, es decir el proceso de saber, en el que las mujeres eligen ser sujetos y no meros objetos en esta búsqueda.
Es el descubrir y desarrollar las relaciones de amor y de vida dentro de nuestra especie y género.




Son muchas las leyendas y las historias que se cuentan sobre las brujas...
Se las asocia muy a menudo con maldad y con oscuridad, tal vez porque se las sabe amigas de la luna y de la noche, y lo maligno siempre se ha contrapuesto a la luz,
a lo luminoso.Quizá solo fueron mujeres que no adoraron a más dios que la noche o la madre Tierra (quién mejor que ellas conocía las propiedades ocultas de las plantas,
regalo de la naturaleza a quien supiera entenderlo?).
Y quizás ese paganismo tuvo un precio demasiado alto para muchas...

En las sociedades primitivas, la agricultura y la recolección
era terreno de las mujeres.Mientras los hombres salían a cazar, las mujeres aprendieron, primero a elegir, de entre los que la naturaleza les ofrecía, los alimentos aptos de los que no lo eran.
Más tarde, aprenderían que eran capaces de "dominar" este proceso
de algún modo, y hacían crecer alimentos por sí mismas.
Esto requería una mayor observación de la tierra, de los fenómenos naturales,
del clima, las estaciones...un mayor contacto con su entorno
(y esto lo seguimos observando en las mujeres a las que luego se llamó brujas).
También, en muchas sociedades antiguas, ha habido cierto temor a la mujer, sobre todo por la incomprensión de algunas de sus capacidades.
La mujer engendra vida (por supuesto, tarea imposible sin un hombre) y este mecanismo por el que un bebé nacía del cuerpo de la mujer resultó incomprensible mucho tiempo...y ya se sabe que lo desconocido suele ser amigo del miedo.




¿Eres una Bruja?

Myriam Wigutov en su libro La Rueda Púrpura llama Bruja a nuestra capacidad,
a nuestra función de desarrollar nuestra propia ciencia, nuestros propios saberes para sanarnos a nosotras mismas (y eventualmente a: las o los demás).

“Llamaré Bruja a todas aquellas intuiciones, visiones y pensamientos que
son nuestro instinto, nuestro olfato y el famoso sexto sentido que en nombre
de la civilización ha quedado reprimido y degradado, pero que no ha muerto
ni quemándolo en la hoguera.
Llamaré Bruja a ese territorio recuperado de mitos, tecnologías femeninas, internas o externas; a ese espacio de unicidad de todos los mundos, de inclusión en un todo ecológico. Al continuo de la creación y su interconexión.
A cada mujer, reprimir Su Bruja, le provoca un sinfín de enfermedades,
a ellas mismas y a su alrededor: depresión crónica, insociabilidad, melancolía
y otros males.

Desde aquí clamo por nuestro poder curativo y su resacralización.
La cultura ha querido manipular y forjar a su antojo a las mujeres de estos últimos seis mil años. Lo ha hecho influyendo en todos los planos de sus cuerpos, sobredimensionando los valores de bondad, sumisión, recato, anegación y entrega, argumentando que esas sí son cualidades femeninas, como una intoxicación de sus cuerpos físicos con químicos industriales.

Estos valores coinciden con las energías de la ovulación. La cultura ha desacreditado, perseguido, desterrado, castigado a los valores menstruales
(más “brujeriles”) de fuerza, insumisión, astucia, poder, agresividad.
El poder de la bruja es el poder del conocimiento de lo cíclico, de la renovación, de la sabiduría para empezar de nuevo de un modo mejor: la sabiduría de dejar morir lo que tiene que morir para que nazca lo que debe nacer.
El poder de la Bruja es el conocimiento de los ciclos naturales del ser,
esa es su sabiduría.




Si te sientes diferente desde siempre y no encajas completamente en ningún lado…
Si tienes ilusiones espirituales que no te ha enseñado nadie…
Si te sientes “llamada” por el Antiguo Arte, en lugar de llamarlo, y te es irresistible…
Si el llamado tiñe toda tu vida de una intensa emoción…
Si he llamado te produce, al mismo tiempo, éxtasis y sensación de falta de mérito…
Si te da miedo que piensen que estás loca, porque tu entorno te desconoce y desacredita…
Si el llamado sigue haciéndose oír por múltiples caminos y al desatenderlo te enfermas…
Si conoces la enfermedad física o psicológica que los métodos tradicionales no pudieron curar, y te has curado metiéndote lo suficientemente hondo dentro de vos misma…
Si en tu familia son más de una…
Si en sueños tus guías te entrenan e informan…
Si has recibido un nombre “verdadero” en sueños o visiones…
Si puedes alterar tu estado de conciencia y el de los demás…
Si reconoces tanto a tus guías internos como a los externos…
Si has experimentado la capacidad de sanar…
Si produces buena suerte…
Si puedes reconocer las sincronías…
Si puedes leer los símbolos…

Entonces has recibido la verdadera Iniciación

Todas las demás serán menores…


No lo dudes ¡ya eres una BRUJA!

3 comentarios:

Me and my monkey dijo...

Gran entrada! me ha encantado wapa!

Mil besitos!

Anónimo dijo...

Hola soy Myriam Wigutov, autora del fragmento aquí publicado;hubiera correspondido que para publicarlo en tu blog me pidieras permiso. Pero lo hecho hecho está y a modo de reparación te pido agregues mis datos porque seguramente alguna mujer quierrá comprar mi libro. Es de edición propia y no esta en el circuito comercial, lo vendo mano en mano.
http://www.laruedapurpura.com.ar/
myriamwigutov@yahoo.com.ar
Gracias !

Saludos en La Diosa para todas!
Myriam

Anónimo dijo...

Hola soy Myriam Wigutov, autora del fragmento aquí publicado;hubiera correspondido que para publicarlo en tu blog me pidieras permiso. Pero lo hecho hecho está y a modo de reparación te pido agregues mis datos porque seguramente alguna mujer quierrá comprar mi libro. Es de edición propia y no esta en el circuito comercial, lo vendo mano en mano.
http://www.laruedapurpura.com.ar/
myriamwigutov@yahoo.com.ar
Gracias !

Saludos en La Diosa para todas!
Myriam